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¿Cuál es la historia del café?

Un líquido oscuro, con un aroma penetrante y una temperatura que oscila los 50ºF y 70ºF. Así podríamos definir al café pero es cierto también que quedaría muchísimo por contar fuera de escena. Para Pablo Rubio, el café es algo indefinible…no porque carezca de historia sino porque cada persona lo envuelve de un valor diferente y le asigna un lugar mayor o menor en su vida.

Particularmente, el barista Pablo Rubio es el caso de los primeros ya que siempre se mostró interesado por indagar cómo fue que ese líquido tan simple pero al mismo tiempo tan complejo ocupa un lugar central en la gastronomía y en nuestra cultura a niveles de indagación sociológica.

Buenos Aires, una de las urbes más destacadas del mundo se caracteriza frente a ojos de propios y ajenos por ofrecer  en – casi- todas sus esquinas algún reducto de menor o mayor tamaño, para cortar la jornada con un café. Negro, cortado, en jarrita hay mil variantes pero todas por igual invitan a parar el mundo por esos minutos en que dure el café caliente.

Así y en ese indagar, Pablo Rubio retoma la historia del café para traer una visión renovada del barista, ese individuo que sabe servirlo y lo adapta no solo a la necesidad de cada variante sino también al paladar del visitante.

En términos puramente históricos, la historia del café remonta a  Etiopía en el siglo XIII. Al café, el ingreso a Europa y su aceptación allí le permitió conquistar otros territorios y afincarse fuertemente en zonas y regiones tan alejadas de la original Etiopia que nunca se hubiese soñado con semejante expansión en sus albores.

Pablo Rubio recuerda la primera vez que bebió café y señala que fue de muy pequeño en ocasión del fin de un almuerzo familiar. Es casi un lugar común y, esto no avergüenza al barista, pero reconoció en ese momento el líquido oscuro que tomaban los “grandes” lejos estuvo de cautivar su paladar… Por el contrario, le pareció demasiado amargo.

Más allá de las cifras históricas y las variadas leyendas, cada taza de café construye su historia en cada persona. Si se tomó en mesa o reunión familiar tendrá una impronta distinta a la de ese estudiante nervioso por mantenerse despierto y que se encuentra sorbiendo la sexta taza de café.

El barista Pablo Rubio te invita a redescubrir tu historia con el café y aprender a disfrutarlo de sobremesa, con amigos, con tu pareja, en el desayuno pero siempre con pausa para poder identificar los sabores y también escribir una historia consciente con esa taza que acompaña tus vivencias y emociones.

Surgimiento y popularidad del café

 

Pese a las distintas historias y relatos, no hay un acuerdo en cuanto al origen del café. Sin embargo el punto en común es que quienes empezaron a cultivar el café fue el pueblo árabe. Recién en el siglo XV hay datos que parecen dar cuenta de un proceso similar al preparado del café como el que se le realiza hoy en día.

Según la mitología, la planta de café tiene su origen en Etiopía, y  sus propiedades fueron descubiertas gracias a un pastor que luego de consumir unos frutos pequeños extraídos de una planta arbórea notó que le aumentaba la energía, relata Pablo Rubio.

Con el correr del tiempo se fue expandiendo a lo largo del universo musulmán. Al principio debido a sus efectos energizantes fue prohibido su uso hasta que, gracias a la fascinación que tenían los sabios al facilitar mantenerse despiertos durante las largas noches de reunión dedicadas a la lectura y la escritura, fue permitido nuevamente.

Rápidamente se hizo popular entre los grandes mercaderes y fue difundido por Egipto, África y Turquía alrededor del año 1450. Pero en Europa había cierto recelo. Recién en el siglo XIX fue aceptado por los católicos apostólicos romanos. Y en Inglaterra fue donde tuvo mayor aceptación relata Pablo Rubio.

Alrededor del 1650, se produce el surgimiento de las cafeterías como lugares de reunión propicio para discusiones y debates políticos. En la mitad del siglo XVIII las principales ciudades de Europa contaban con una cafetería.

Recién en el siglo XVIII es aceptado socialmente y llegó a América del Sur. En Brasil fue establecida la primera plantación de cafetales, y era cultivada por población esclava hasta que fue abolida. Y también llegó a Colombia.

En Estados Unidos fue  popular recién durante la Guerra de la Independencia debido a la necesidad de reemplazar el té de los ingleses.

En la actualidad las principales regiones donde se produce el café se encuentran en América del Sur y Vietnam.